El aceite es uno de los pilares fundamentales para el óptimo funcionamiento del motor: lubrica las piezas del sistema, recoge las partículas de sucio y polvo y refrigera al motor. Existen diferentes tipos de aceite, y el uso de uno u otro dependerá básicamente del tipo de motor, las condiciones en la que se desenvuelva el vehículo, la frecuencia con la que este se use y las distancias a recorrer.
Como todo elemento del carro, el aceite también tiene un tiempo límite de vencimiento y cambio, y dependiendo de la frecuencia del cambio, el motor – y el carro en general – tendrán un mejor o peor rendimiento.
“Cambiar el aceite de su motor con regularidad es una forma sencilla y rentable de prolongar la vida útil de su motor y evitar reparaciones costosas. No descuides este líquido vital y corras el riesgo de dañar tu automóvil. Programe un cambio de aceite hoy y disfrute de los beneficios de un motor en buen estado.”
Anita Leung – Especialista técnica de productos en Norteamérica para Chevron
El día de hoy en este artículo hablaremos sobre cada una de las funciones del aceite en el motor, la importancia que tiene y por qué es importante cambiarlo en los tiempos establecidos por las marcas y los modelos.
El aceite mantiene al motor lubricado, limpio y refrigerado
Una de las principales funciones del aceite en el motor es mantener las piezas móviles en buen estado. Su lubricidad protege a las piezas que se mantienen en constante movimiento y generando roce con otras piezas – como los pistones y la cámara – y alarga la vida útil de las mismas.

Debido a la viscosidad del aceite, con el recorrido que hace por el sistema, este va arrastrando partículas de suciedad. Esto limpia el motor, pero a su vez va creando una «pasta» que se va endureciendo con el pasar del tiempo, y si no se hace el servicio preventivo en el debido momento puede provocar que los sistemas que dependen de esta lubricación se atasquen y se desgasten.
He aquí, también, la importancia del filtro de aceite. Este se encarga de recoger las impurezas que el aceite trae en su paso por el circuito. Esto también permite un mejor funcionamiento de la bomba de aceite, que se va desgastando si se somete a largos períodos de tiempo a aceites sucios o en mal estado.

Es importante que, en la medida de lo posible, siempre que se realice el cambio de aceite, se cambie también el filtro.
Otro papel importante del aceite en el motor – y que muy pocas personas conocen – es el de mantener en una temperatura óptima. Con la acumulación de suciedad y el hecho de que se vuelve pegajoso, se vuelve menos eficaz al fluir a través del motor para disipar el calor, lo que provoca un aumento de la temperatura del motor.
Un aceite en óptimas condiciones reduce la huella de carbono

La condición en la que se encuentre el aceite, palabras más palabras menos, puede dictar que tanto contamina el carro en su tránsito por la calle. Si este se encuentra con baja viscosidad puede limitar el flujo de aire o el suministro de combustible al motor, provocando una combustión incompleta.
Esto trae como consecuencia que el carro necesite una mayor mezcla de aire-combustible para funcionar. Una combustión incompleta, junto a la quema de esta suciedad provocada por el aceite viejo acumulado, también puede generar mayores emisiones de gases de efecto invernadero nocivos, como monóxido de carbono, hidrocarburos, óxidos de nitrógeno y otros contaminantes que van deteriorando la salud y el medio ambiente.
A la hora del cambio de aceite, hay muchos factores que entran en juego, como el tipo de aceite a usar (mineral, semisintético y sintético), las condiciones en las que se maneje el carro o las indicaciones en el manual.
Sin embargo, lo recomendable es realizar un chequeo constante del nivel y el color de este, pues esto nos puede dar un indicio de si todavía ese aceite tiene vida útil o deba realizarse el cambio cuanto antes.






