Este 1 de abril de 2026 será puesta en marcha la misión Artemis II, que buscará sobrevolar la Luna, su cara oculta, y volver a la Tierra en un lapso de 10 días.
Esto representa un gran avance a nivel espacial, ya que son 5 las decadas que han pasado desde que el ser humano pisó la Luna por última vez, con la misión Apolo 17, en 1972.
Años de pruebas, aciertos y errores son los que la NASA ha atravesado para estar a solo horas de este gran hito, todo eso anudado a una gran cantidad de ingeniería, que está contenida en los elementos que permitirán a los 4 tripulantes cumplir su misión de forma satisfactoria.
Aquí te mostramos qué elementos hay detrás de la misión “Artemis II”.
¿Qué es el Artemis II?
La misión Artemis II forma parte del programa “Artemis”, ejecutado por la National Aeronautics and Space Administration (NASA), y puesto en marcha desde el 2022, con la misión “Artemis I”.

Este programa tiene como objetivo colocar nuevamente a la humanidad en el espacio, alunizar, mantener una presencia sostenible en el satélite, como base para futuras misiones a Marte.
Ahora, lo que se busca fundamentalmente con la misión Artemis II es sobrevolar la Luna y traer de vuelta la nave tripulada.
Esto será posible gracias al SLS, el gran cohete que pondrá en órbita terrestre a los astronautas, y a Orión, la nave espacial que sobrevolará la Luna y volverá a la Tierra.
¿Quiénes son los tripulantes de esta misión?

La misión Artemis II contará con 4 astronautas, altamente especializados, que serán los testigos de esta gran hazaña. Cada uno de ellos desempeñará un papel importante en la misión, pero que se congregan en un solo objetivo: recoger la mayor cantidad de información posible.
El comandante será el estadounidense Reid Weisman, veterano de la marina, seleccionado por el programa espacial en 2009, sirvió como ingeniero de vuelo a bordo de la Estación Espacial Internacional para la expedición 41 en 2014.
Contará con 2 especialistas de misión, la ingeniera eléctrica Christina Koch, con experiencia en la Estación Espacial Internacional, y el canadiense Jeremy Hansen, expiloto de combate, quién será el primero de su país en ir a la Luna.
Finalmente, el rumbo de la nave estará en manos del piloto Victor Glover, quien fue seleccionado como astronauta en 2013, y fue piloto de la tripulación 1 de SpaceX.
¿Cómo pondrán a los tripulantes en órbita?
El primer paso de Artemis II es colocar en órbita terrestre, y para eso la NASA hará uso del SLS (Space Launch System), un gran cohete que tiene como objetivo propulsar a la nave tripulada directamente a la Luna en un solo lanzamiento.

Lo principal es la Etapa Central (el gran cilindro naranja). Este sistema contiene los motores, el sistema de navegación y 2,7 millones de litros de combustible.
Este combustible es una mezcla líquida de hidrógeno y oxígeno, y la reacción química producirá vapor de agua, lo que aporta a la disminución de la huella de carbono en este tipo de proyectos.

Complementando la Etapa Central el SLS cuenta con Propulsores Sólidos, que poseen una mezcla de perclorato de amonio y aluminio en polvo para dar cerca del 75% del empuje inicial.
Luego, está la Etapa Superior, llamada también Interim Cryogenic Propulsion Stage , que se encuentra justo debajo de Orión. Esta cumple la función de dar el «empujón final» y sacar a la nave de la órbita terrestre, directo a la Luna.
Finalmente, como seguridad, cuenta con un Sistema de Aborto de Lanzamiento, que se activa separando la capsula de la nave del resto del cuerpo si algo falla durante el despegue.
Orión, la cúpula vital de Artemis II
Una vez en el espacio, el viaje a la luna se hará dentro de “Orión”, la nave espacial del programa. Esta ha sido fabricada y probada desde Artemis I, con el objetivo de volverla óptima y fiable para preservar la vida de los tripulantes.

La estructura de Orión está hecha, principalmente, de una aleación entre aluminio y litio, combinación perfecta que ofrece alta resistencia, minimizando el peso.
También, sus partes están unidas por una soldadura de “fricción-agitación”, una técnica que crea un sello hermético sin necesidad de usar remaches y pernos extra.
La cabina de tripulantes lleva como nombre “Integrity”, y cuenta con una máquina para hacer ejercicios, dispensador de agua potable, escudos resistentes a la radiación solar y un baño.
A nivel de protección, cuenta con un escudo térmico, que protegerá a la tripulación durante la entrada a la atmósfera terrestre. Utiliza un material ablativo denominado “Avcoat”, que es una resina epoxi de sílice que se desgasta de manera controlada para disipar el calor.
Y por último, cuenta con el ESM o Módulo de Servicio Europeo, que proveerá energía a través de paneles solares, y propulsión a los motores.
La misión Artemis II tiene planeada la vuelta de sus astronautas alrededor del 10 de abril, y la entrada a la Tierra a 40.000 km/h servirá como experimento para medir la resistencia del escudo térmico.






