A pocos días de comenzar la aplicación del 25% de aranceles por parte de Estados Unidos a distintas empresas de otros países, la controversia y señales de protestas se mantienen debido a la consecuencia que puede acarrear en varias transnacionales mundiales.
El presidente Donald Trump indicó que desde el 3 de abril aplica la medida, la misma que desata enemistades con México, Canadá y posiblemente otras naciones de la Unión Europea.
La intención de obligar a que la mayoría de los autos se fabriquen en Estados Unidos no es fácil, ya que no todas las industrias tienen la capacidad de montar una súper estructura en territorio norteamericano que le minimice sus costos.
Los impuestos anunciados por Trump para todos los vehículos y sus componentes «que no son fabricados en Estados Unidos» también provocaron caídas bursátiles de los fabricantes de automóviles.
El objetivo es presionar a las compañías para que fabriquen en Estados Unidos y lograr que la producción sea local, disminuyendo la importación.
Estados Unidos causa crisis por sus aranceles
Recientemente Hyundai evitó ser víctima de esta medida, luego de anunciar una inversión de 21 mil millones de dólares en los siguientes cinco años, además de la apertura de una planta de acero en Luisiana.
#ÚLTIMAHORA
— Helisut Córdova (@HelisutCordova) March 26, 2025
Así el presidente de los #EU, Donald #Trump @POTUS, anunció la imposición de #aranceles del 25% a todos los vehículos que no sean fabricados en Estados Unidos.
"Si alguien fabrica en EU no pagará".
Afectados en México, Volkswagen, GM, Nissan, Ford, Kia, Honda,… pic.twitter.com/GTnHY2M4NH
Según uno de los asesores de Trump, los aranceles se sumarán a las tasas preexistentes (habitualmente del 2,5%), con lo que los autos importados pasarán a tributar al 27,5% de su valor.
En el caso de los vehículos eléctricos chinos, gravados desde agosto al 100%, los gravámenes aduaneros ascenderán al 125%.
El proyecto cuenta con una excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% sólo sobre la parte de piezas sueltas que no procedan de Estados Unidos.
México envía más del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos a través del T-MEC, que se firmó durante el primer mandato de Trump de 2017 a 2021.
Estados unidos y su realidad
En realidad 50% de los vehículos que se venden en Estados Unidos se fabrican en el extranjero y se utilizan componentes importados para la mitad de los que ensamblan en territorio estadounidense, según el asesor comercial de Trump, Peter Navarro.

Según la Casa Blanca, de los 16 millones de vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos en 2024, la mitad fueron ensamblados en el país, pero sólo contenían entre el 40% y 50% de piezas nacionales. Hasta ahora hay un déficit comercial de piezas de 93.500 millones de dólares.
Según los analistas de JP Morgan, 82% de los vehículos vendidos por Ford se producen en Estados Unidos, seguido por el grupo Stellantis, de las marcas Jeep y Chrysler (71%), Honda (68%), Toyota (57%) y General Motors (53%).
El anuncio provocó fuertes caídas en las bolsas. Al cierre de Wall Street Ford perdió 3,8%, General Motors 7,34% y Stellantis 1,17%.
Las nuevas medidas enfadaron también a los fabricantes estadounidenses; incluso, a su asesor y jefe de Tesla, Elon Musk.
«Para ser claros, esto afectará al precio de las piezas de los autos Tesla que vienen de otros países. El impacto en el coste no es trivial», escribió en X el hombre más rico del mundo.
De acuerdo a la agencia AFP, la asociación de fabricantes de automóviles estadounidenses pidió aplicar aranceles «de forma que se evite un aumento de precios para los consumidores» y «se proteja la competitividad» de la industria.






