Por segunda vez en el año volaron aeronaves estadounidenses sobre Caracas, pero esta vez fue por un simulacro de evacuación, autorizado por el Estado venezolano. Para esta operación se utilizaron dos MV-22B Osprey, las cuales son unas aeronaves militares, parecidas a un helicóptero convencional.
Más que un helicóptero, en realidad es una aeronave de rotor basculante, el cual busca combinar la versatilidad del despegue vertical que puede tener un helicóptero, con la velocidad, el alcance y la altitud de vuelo que tiene un avión turbohélice.
La MV-22B Osprey es una variante específica que operan principalmente los Marines de Estados Unidos (USMC), para misiones de asalto táctico, transporte de tropas y apoyo logístico. Además de los dos pilotos y el jefe de tripulación, en esta aeronave caben hasta 24 soldados completamente equipados.
Así es el MV-22B Osprey de Estados Unidos que sobrevoló Caracas
El MV-22B Osprey tiene dos motores en total, que están en una estructura llamada góndola, ubicadas en los extremos de cada ala. Ambos motores son un Rolls-Royce Liberty AE 1107C, los cuales entregan 6.200 caballos de fuerza cada uno, por lo que en total cuenta con 12.400 HP.
Este despega y aterriza en modo helicóptero con sus motores a 90 grados; una vez en el aire, realiza una rápida transición inclinando las góndolas hacia adelante hasta los 0 grados para entrar en modo avión, una configuración que aprovecha la sustentación de sus alas fijas para volar a más de 500 km/h, superando por completo la velocidad de cualquier helicóptero militar convencional.
Para su despegue vertical, es capaz de cargar hasta casi 24 mil kilogramos. Ahora, si se puede despegar tras una carrera corta en una pista, con los motores inclinados a 60 grados, es capaz de pasar los 27.400 kg.
¿Cuánto cuesta el MV-22B Osprey que utilizan los Marines?
A pesar de no haber un precio exacto, se estima que el MV-22B Osprey, equipado tal como lo utilizan los Marines, tiene un costo de 84 millones de dólares. Ahora, si se le suma el costo total del programa por unidad, alcanza los 93 millones de dólares, debido al desarrollo y las pruebas que requirió el programa V-22 a lo largo de décadas.
Ahora, otro costo es el de mantenerlo en el aire, ya que el precio por hora de vuelo supera los $11.000, por la complejidad mecánica que exige revisar y mantener el sistema de engranajes.






