El mercado automotor ha evolucionado, a pasos agigantados, en las últimas décadas, en respuesta al cambio que se quiere dar hacia la sustentabilidad. Cada vez es más amplia la oferta de modelos de calle híbridos y eléctricos; pero ¿y las unidades de servicio público? el Stella Juva es una de las actuales soluciones a esta incógnita.
Estudiantes de la Universidad Técnica de Eindhoven, en Países Bajos, han dado origen al Stella Juva, una ambulancia impulsada 100% por electricidad, pero con una particularidad: se recarga con paneles solares.
La finalidad de está unidad clínica móvil es brindar asistencia médica a lugares remotos, de difícil acceso, con carreteras en mal estado, climas particulares, y con hospitales a muchos kilómetros de distancia.
Stella Juva: un proyecto ambicioso con sentido humanitario

En principio, el Stella Juva está diseñado para alcanzar una autonomía de 715 km y una velocidad punta de 120 km/h. Cuenta con un conjunto de paneles fotovoltaicos ubicados en el techo, que proporcionan carga a las baterías de impulso del carro, a los aparatos médicos, y a una batería que ejerce de acumulador cuando es de noche o cuando el clima empeora.
Además, su chasis está diseñado para desplegar 2 alas que se convierten en los “centros de atención” de las distintas especialidades. Entre los servicios a otorgar está ecografías, reanimaciones cardiopulmonares con desfibrilador, pequeños diagnósticos por rayos X y la administración de vacunas.

“El diseño requiere una combinación única de robustez, materiales livianos y máxima eficiencia energética. Además, el vehículo debe poder soportar condiciones climáticas extremas y terrenos accidentados. Por lo tanto, no estamos construyendo un concept car, sino una solución funcional que realmente pueda usarse en el campo.”
Mathijs van Gerven – Director del equipo Solar Team Eindhoven y estudiante de maestría en Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica de Eindhoven.
En principio, el diseño funciona de manera óptima en clima soleado y con pocas nubes, pero el siguiente paso del equipo es evolucionar el proyecto para que pueda funcionar en situaciones de climas más complejos y extremos.
El equipo tiene planeado, para las siguientes etapas de desarrollo, viajar a África para simular diferentes escenarios de atención sanitaria y comprobar que el móvil puede acercar servicios médicos a comunidades donde un hospital queda demasiado lejos, en condiciones climáticas complejas.






