En la vuelta de la F1, Kimi Antonelli (Mercedes) volvió a encontrarse con la victoria, esta vez en el trazado de Miami, y logra ampliar su racha de victorias consecutivas a 3.
El podio lo completan el defensor del título Lando Norris (McLaren) y el australiano Oscar Piastri (McLaren) confirmando una vez más el destacable rendimiento del motor Mercedes.



Cerca del podio quedó George Russell (Mercedes) quien no se vio tan suelto e imponente, como si lo fue Antonelli. Estuvo constantemente luchando entre el 6to y el 4to puesto, y solo logró ascender hasta la frontera del podio por el garrafal error de Charles Leclerc (Ferrari).
Max Verstappen (Red Bull) entró 5to, y parece estar haciendo las pases con el RB22, pues se le vio con un ritmo sólido, a pesar de ser un circuito que beneficia mucho a este reglamento.
El que seguramente debe querer olvidar este fin de semana es Leclerc, quien pasó de tener posibilidades de quedar en podio a caer muchas posiciones debido a un error en la última vuelta y una posterior penalización de 20 segundos que lo bajaría del puesto 6 al 8.
El motor Mercedes marca la pauta en la actual F1

Se sabía que el motor Mercedes era uno de los dominantes en este nuevo reglamento, pero esta verdad no parecía ser absoluta al tener muy de cerca al Ferrari en las primeras 3 citas. En Miami parece haber cambiado el panorama.
La victoria de Antonelli se vio influenciada, en parte, por el buen rendimiento de la UP alemana. El italiano pifió en la salida de la carrera y cayó al segundo puesto, lo que le permitió a Leclerc liderar y a ambos McLaren acercarse.

Leclerc se veía sólido en el primer puesto, y al tener aire libre todos creerían que la ventaja no tardaría en llegar, pero la realidad es que tanto Antonelli como los papaya se acercaban como unos bólidos.
Finalmente, Antonelli cedería ante Leclerc y Norris, cayendo al tercer puesto, esperando una oportunidad de atacar a la vez de que gestionaba ritmo y adaptaba la estrategia a las demandas de la carrera.
Luego del Safety Car producido por Isack Hadjar (Red Bull) y Pierre Gasly (Alpine) Leclerc perdería ritmo, y sería adelantado por Antonelli y Norris, quienes se mantendrían en la punta hasta el final de la carrera.
El debate entre Norris y Antonelli llegó a su final cuando McLaren ingresaba a Norris a boxes, en donde cometerían un error que le haría perder tiempo al británico. Antonelli sellaba su victoria y reafirmaría su actual dominio en la competencia.
Ferrari tendrá pesadillas con Miami

Luego de los cambios en el reglamentos de la F1 implementados para Miami, Ferrari tendría la idea de llevar un gran paquete de mejoras al SF-26, en búsqueda de terminar de cerrar la brecha de ritmo que tenía con los de adelante. Sin embargo, esto no funcionó del todo.
La carrera de Hamilton se vio obstaculizada por un incidente con Franco Colapinto(Alpine) al inicio de la carrera, incidente que dañaría un poco el suelo del británico. Esto limitaría su ritmo y pondría las esperanzas del podio en Leclerc.

El primer tercio de la carrera del monegasco fue impecable, liderando hasta poco después del Safety Car, pero aquí todo se vendría abajo. El ritmo de Norris y Antonelli era superior, y dependía de la estrategia para poder realizar un undercut, que no parecía descabellado.
Ferrari lo mete a boxes antes de tiempo, y no solo no logra adelantar a los 2 primeros, sino que lo deja expuesto ante un posible undercut de Russell, que se encontraba 4to.
En el final de la carrera, Leclerc sería adelantado por Piastri, y el monegasco salía del podio. En búsqueda de recuperar la posición, Leclerc apretaba y cometía un error: trompeaba en la curva 3, chocaba el costado izquierdo contra el muro y esto le haría perder terreno con Russell y Verstappen, quienes en la últimas curvas lo adelantarían.
Y como si no era suficiente, la FIA, luego de analizar el incidente en pista con Leclerc, lo penaliza con 20 segundos, y este cae al puesto 8. Sencillamente, una carrera para el olvido.
La F1 se da un fin de semana de descanso, para volver el 22 de mayo, al GP de Canadá. En estas semanas, los equipos tendrán tiempo de analizar que tan efectivos están siendo los cambios, y evaluar si fue algo propio del circuito o realmente aportan una solución real al reglamento.






