El mundo de la Fórmula 1 (F1) está de luto: Roscoe Hamilton, el perro, y fiel acompañante, del 7 veces campeón del mundo Lewis Hamilton, falleció hoy 29 de septiembre de 2025, luego de atravesar un coma, consecuencia de un paro cardíaco.
“Tuve que tomar la decisión más difícil de mi vida y decir adiós a Roscoe” compartió el piloto británico de Ferrari, quién luego de 4 días, decidió sacrificar a su compañero. En tan solo 5 años, Hamilton ha sufrido 2 pérdidas de este estilo: en 2020 tuvo la pérdida de su otra Bulldog francés, Coco, quién falleció de un ataque al corazón a los 6 años.
Roscoe: el amuleto de Hamilton en su exitosa carrera en F1
Roscoe estuvo presente en la época más exitosa del británico en la F1. El bulldog lo acompaña desde 2013, y desde siempre se le vió en el paddock acompañando al campeón del mundo.



El can estuvo presente en cuando Hamilton firmó con Mercedes; lo acompañó en el inicio de la hegemonía del equipo alemán en el inicio de la era híbrida en la F1; presenció la férrea pelea entre su “papá” y Nico Rosberg en el mundial de 2016, pelea que se terminó llevando el alemán con tan solo una diferencia de 5 puntos.


Roscoe también acompañó al británico en aquella polémica temporada en 2021, en la que se presenció como Max Verstappen se coronó campeón del mundo, y evitó que Hamilton rompiera el récord de más campeonatos en la F1

Durante el día, equipos como Mercedes y Ferrari expresaron su apoyo al piloto con publicaciones en sus redes sociales; incluso la cuenta oficial de la F1 posteó una foto en su cuenta X de Hamilton y Roscoe con la descripción “Descansa en paz, Roscoe, de cachorro del paddock a ícono Douge, gracias por las huellas que dejaste en todos nuestros corazones”.
Se puede hablar Hamilton y Roscoe como los impulsores de que los pilotos comenzaran a llevar a sus mascotas al paddock, y los involucraran más en sus vidas deportivas y en redes. Uno de los ejemplos es Charles Leclerc (Ferrari) y su perro Leo Leclerc, quién también ha aparecido varias veces en el paddock acompañando al monegasco.
Fanáticos y seguidores del deporte comparten su tristeza y apoyo en redes con respecto a esta pérdida, cosa que habla de que, muchas veces, no existe fanatismo tal que sea más grande que la humanidad y la empatía por el otro.







